UNA DE LAS ÉPICAS MÁS GRANDE DE MI VIDA… ESCRIBIR UN LIBRO

Tenía 14 años más o menos, estaba haciendo segundo de la ESO y hacía un verano cálido en la isla de Mallorca. Mi padre y yo nos dirigimos hacía s’Illot (Manacor) para ir a ver a un amigo de mi padre que nos quería hacer un regalo enorme.

Nos quería regalar un montón de juegos de la Play Station 2, y allí, en esta caja de juegos, había un juego que se llamaba Winning Eleven 2002, un juego de fútbol (yo no conocía ese juego) pero tampoco sabía lo que era, yo solo conocía el FIFA. La cuestión es que probé ese juego en esa casa y sabía que ese juego tenía algo especial… ¿Qué era? No lo sé, pero tenía ese algo especial.

Era verano del 2003 cuando había aprobado todo en el último trimestre del curso, y, por tanto, tenía tiempo para jugar a la consola y no preocuparme demasiado de los estudios. Ese verano fue un verano mítico con ese juego llamado Winning Eleven, ¿y porqué te cuento lo que ese juego hizo con mi vida?, pues resulta que ese juego se me quedó grabado en mi mente para siempre.

Los jugadores estaban escritos en japonés, no se entendía nada de lo que decían los comentaristas, yo solo conocía los jugadores por los números y poco más. Pero hubo un día en que descubrí un juego increíble, una cosa que se llamaba la Liga Master, y  si eres un fan de los Pro Evolution, conocerás perfectamente esa sección, y en esa sección venían unos jugadores predeterminados, entre ellos estaban Ivanov, Valeny, El Mourbaki, Edgesen, Minanda, Celasca, Espinas, Ximelez, Ordaz, Guiterrez, Huylens, Streamberg… Seguramente para ti no son nombres conocidos, pero estos jugadores ficticios cada día rondan en mi cabeza de manera increíble.

LA EXPERIENCIA DE ESTOS JUGADORES

Estos jugadores fueron un antes y un después en mi vida… con ellos aprendí a sufrir, a perder, a ganar, a subir de categoría, a salvarme por poco, a ganar ligas, a ganar la UEFA Champions League, La Supercopa, la liga, a ser el máximo goleador, el máximo asistente, el mejor jugador del torneo… Todo lo que puedas imaginar lo he vivido con estos jugadores.

De ellos aprendí algo, y es que todos empezamos de ABAJO y podemos superar categorías aún cuando nuestra categoría sea completamente baja. Solo se necesita tiempo, trabajo, ganas, ilusión, etc.

Cuando empecé la liga master en el Winning Eleven, apenas tenían nivel para quedar en las posiciones de arriba, pero con un poquito de técnica, utilizando unas buenas estrategias, y sabiendo cómo jugar, aprendí a subir de categoría, sufriendo, pero subiendo peldaños hacia arriba: esas técnicas, ese estilo de juego, esa manera de correr, de tocar la pelota, esos giros, esos goles en los últimos minutos antes de que el árbitro pitara el final del partido, esas remontadas históricas, esos partidos que, aunque jugara mejor que el rival también perdía…

El aprendizaje de todo esto, es que todo esto lo aplico en mi vida…

¿QUÉ TIENE QUE VER UN JUEGO DE FÚTBOL CON ESCRIBIR UN LIBRO?

Realmente no tienen nada que ver, y probablemente nunca tenga nada que ver, pero en mi mente sí que tiene una cosa en común, y es que cada vez que tengo que empezar un proyecto nuevo me imagino que soy el medio centro de ese equipo y que me viene la pelota desde arriba y que soy capaz de parar por un momento la pelota en medio de los pies, y que empiezo a repartir la pelota entre mis compañeros como si quisiéramos tocar la pelota, justo ese movimiento en mi mente, me llena de paciencia y de tranquilidad (de que la posesión la tengo yo) y eso me permite jugar con paciencia el partido y aprovechar las máximas oportunidades de gol que tenga durante el partido.

Es como si me montara una película mental y mis jugadores van tocando la pelota con paciencia buscando los huecos para meter gol, eso me permite concentrarme al 100% con mis cosas. Empezar un proyecto de 0 es como si los jugadores de la Liga Master empezaran de cero una nueva liga: empiezas con ilusión y con motivación de hacer crecer ese proyecto.

Cada vez que tengo algo que mejorar en el proyecto, me visualizo con los jugadores de la liga master y visualizo las mejores cualidades de los jugadores para darme el empujón de sacarlo adelante, por ejemplo, para que te lo imagines mejor, yo sabía que por ejemplo Huylens era muy bueno en la definición de gol, pues justo me visualizo en un momento determinado en el cual Huylens era capaz de meter un gol histórico que me permitía ganar un partido que iba perdiendo y había remontado. Esto me permite tomar con mayor claridad algo que sea preciso, por ejemplo, para calmarme en algún momento de estrés, me imagino que le llega la pelota a Minanda y que el mismo jugador la empieza a repartir con el lateral derecho. Sé que todo esto suena muy raro, pero es para que entiendas cómo funciona mi mente.

EL JUEGO Y EL LIBRO

Ya te comenté anteriormente que en la Liga Master empezabas de cero patatero, con un presupuesto muy bajo, con los jugadores preestablecidos de fábrica con un nivel muy bajo y con toda la ilusión de subir a Primera División.

Pues con el libro era exactamente lo mismo, un presupuesto prácticamente en 0 y sin ninguna expectativa, pero con una ilusión tremenda para empezar a escribir un libro.

ANTES DE NADA, DÉJAME CONTARTE QUÉ PASÓ

Era Julio de 2018 en un programa formativo de emprendimiento de Coaching, cuando de repente, nos hacen levantar de nuestras sillas, nos dirigimos hacía el fondo de la sala y nos encontramos con una cantidad de libros enorme, esos libros eran súper interesantes, pero lo más inesperado fue que nuestro profesor nos metió en la cabeza la idea de escribir un libro.

Pasaron dos semanas y nos reunimos un gran grupo de personas del curso con la intención de escribir un libro. En la primera reunión sabía que yo nunca me comprometería y decidí bajarme de ese barco, que acabó por hundirse. Durante ese tiempo contraté a quien es hoy en día mi mentor (Alberto Pujol) y empecé a hacer algunos talleres, empecé a escribir mis primeros posts, empecé a grabar mis primeros videos y empecé a hacer mis primeras sesiones de Coaching. Llegan las fiestas de Navidad, y aparte de seguir trabajando con mi mentor con los cuales tengo unos resultados increíbles en muy poco tiempo, decido hacer una inversión muy fuerte con otros mentores que me prometen mucho más. En ese momento es cuando dije que, si con Alberto me va genial, con los nuevos me va a ir genial, pero la realidad fue totalmente distinta…

  • Me hicieron perder la ilusión por mi proyecto

  • Me hicieron por un momento odiar el mundo del Coaching

  • Me hicieron desconfiar de todos los “gurús” del desarrollo personal y profesional

  • Me hicieron sentir como una mierda

  • Me hicieron sentir como si yo no valiese nada de nada

  • Me hicieron ponerme en contra de todos mis mentores

  • Me hicieron que etiquetara a todas las personas de “malas personas”

Fueron momentos muy duros para mí a nivel personal y profesional, todo lo que había conseguido hasta ese momento se vino abajo en menos de dos meses. Las últimas palabras que llegaron de una persona fueron: “Nunca vas a llegar a nada”.

Esas palabras quedaron muy marcadas dentro de mí, aparte de esta situación profesional que fue para mí muy pesada, estaba en un momento muy delicado a nivel económico porque no tenía ninguna entrada fija de dinero, y aparte de todo esto, había invertido todo lo que tenía en estos últimos mentores. Lo que me jodió más de esa experiencia es que perdí una relación que había empezado con una chica hacía apenas 6 meses y también tuve que despedirme de unos de mis sueños más enormes que era dejar de trabajar para otro y poder emprender mi proyecto por mi cuenta. La realidad me había golpeado fuertemente…

Me sentía como una mierda, como si no valiera para nada. Lo perdí todo: Novia, mi proyecto, mis ganas, mi ilusión, mi vida y esas ganas de comerme el mundo. Para más INRI volví a ponerme a trabajar en un gimnasio, el único sitio del mundo donde no quería volver a entrar… Parecía que volvía a mi vida anterior. Trabajar de lunes a domingo por 1000€/ mes para matarme a hacer actividades dirigidas, para colmo se me rompió la moto (no tenía coche lo había vendido para cumplir mi sueño de poder dedicarme al mundo del coaching al 100%). Hubo días que hacía 25 km de bicicleta para ir y para volver, aparte no tenía casi dinero para pasar el mes; el trabajo no me gustaba nada; me sentía fatal conmigo mismo, con el mundo y con todo lo que me estaba pasando.

Parecía que me estaba metiendo en la mierda más profunda nunca más vista…

UN MOMENTO DECISIVO

Llevaba 15 días muy mal en el trabajo el cual estaba, aparte de todo esto, me sentía deprimido por todo lo que estaba viviendo, cuando de repente me levanté por la mañana con ganas de romper otra vez con todo lo que había creado hasta ese día, y allí fue cuando lo que necesitaba en mi vida era paz, tranquilidad, estar conmigo mismo, con mis asuntos, etc… Tuve la gran suerte de coincidir en el mismo lugar donde trabajaba con una empresa de socorristas que buscaban socorristas para sus piscinas cuando de repente, me ofrecí voluntario para empezar a trabajar con ellos… (sabía que era una locura, pero es lo que mi alma quería para ese momento de mi vida) cuando de repente me armé de valor y pedí los 15 días del gimnasio. Los últimos días en el gimnasio eran una auténtica locura, no sabía dónde meterme, pero aguanté el chaparrón de críticas de mi familia, de mi alrededor, de mis jefes, de la gente del trabajo, etc… y de allí el 2 de mayo me preparaba con mi camiseta de Socorrista

PARECÍA QUE ME VOLVÍA LOCO

1 año atrás había dejado un trabajo fijo y estable en un gimnasio de lujo, había vendido mi coche nuevo para quitarme la deuda de encima, aparqué la universidad al cabo de quedarme 3 asignaturas para acabar la carrera universitaria. Visto desde fuera, parecía que la muerte de mi madre me había dejado loco. Pedí un préstamo de una cantidad elevada de dinero para ir a formarme con los “mejores” de desarrollo personal y profesional, parecía que había dejado una cómoda vida para meterme en una encrucijada en la cual no había escapatoria posible.

EMPIEZA UNA VIDA CON MUCHA TRANQUILIDAD

El 2 de mayo empiezo de socorrista en una piscina de Sa Coma (Sant Llorenç de’s Cardassar) y allí mi objetivo es quedarme para seis meses para buscar esa tranquilidad económica y mental que necesitaba para mi vida, fueron días de muchas reflexiones de todo lo que había acontecido durante ese año anterior. Compensaba los días que no había trabajado todos los años anteriores en esas largas y maratonianas jornadas laborales que hacía de socorrista de lunes a lunes sin tener ningún día libre (no me importaba) total, no hacía nada más que estar sentado en una silla de 10 a 18 h de la tarde. Me preguntaban si me aburría, y mi respuesta era siempre la siguiente: “no” … en mi mente solo sentía calma, equilibrio, paz, sentía que volvía a empezar de cero como ya te he comentado anteriormente con el juego, mi mente todo el tiempo daba vueltas en el mismo tema.

Quería arrancar mi proyecto, pero no sabía cómo hacerlo, ni por dónde empezar. Días antes de volver de empezar cualquier cosa, tenía que decidir qué quería hacer con todo el trabajo que había hecho anteriormente con Alberto Pujol y decidí algo muy difícil que marcó mucho el destino de mi proyecto, decidí que REMA IIIV (un proyecto dedicado a mi madre que falleció en el año 2018) muriera, que acabara para siempre, para darle la bienvenida a un nuevo proyecto que iría de la mano con mi nombre que es Miquel Solivellas.

Mi hermana me acabó dando las gracias por dejar descansar ya de una vez por todas a mi madre y que ese homenaje que le había hecho estaba súper bien, pero era el momento de empezar algo nuevo.

Lo primero que hice fue crear de la nada un nuevo logo sencillo… mi idea era que tuviera mi nombre en forma de firma y de aquí nació Miquel Solivellas:

Con ello nació un nuevo proyecto empezado de cero con las pilas cargadas, con un presupuesto limitado, pero con ganas de crecer (de llegar a primera división como ya te he comentado anteriormente en la liga master).

Días después me di cuenta que era imposible hacer sesiones de coaching con mi actual situación, aquí es cuando me vino esta gran frase:

“PARA AYUDAR A ALGUIEN, PRIMERO DE TODO TIENES QUE AYUDARTE A TI MISMO”

Sabía que era el momento de mirar hacia dentro, ayudarme a mí mismo y que luego ya lo haría con los demás, pero yo sabía que quería seguir haciendo algo dentro del mundo del coaching, y de allí nació algo insólito en mi vida.

Era el 15 de mayo del 2019, venía de comer, eran las 13 y algo, cuando de repente, no hay chicos en la piscina, no hay nadie, y el día antes una amiga mía me había dicho que había pedido algo al universo, etc., y en ese momento me vino esas palabras que me dijo mi compañera, cuando de repente, cerré los ojos y le pido al universo que me diga qué debo hacer con mi vida para hacer algo del proyecto, cuando de repente, me viene esta imagen…

Le hice la foto al instante porqué sabía que esto podría ser un momento de inflexión en mi vida.

Cuando de repente, abro los ojos y veo una imagen de color negra y una parte de sol… y allí es cuando me di cuenta que había sido elegido para escribir un libro que se llamara “Ármate de Propósito”. En ese momento yo sabía que desde esa situación podía ayudar a las personas con ese libro, porque yo ya había encontrado mi propósito de vida y mi objetivo era que las demás personas pudieran encontrar su propósito de vida.

Sabía que escribir un libro era la opción más viable más que nada porque mi situación financiera, emocional, física, etc., no era la más conveniente para ayudar a las personas en la parte del desarrollo personal, y allí es cuando sabía que ese trabajo me permitía poder escribir ese libro, ya que una de las cosas que más me preocupaban era que no podía leer, ni estar con el móvil el tiempo del trabajo, pero nadie nunca me prohibió que pudiera escribir, y así fue cuando llevaba un manojo de papeles dentro de la mochila y un bolígrafo y esas fueron mis armas durante dos meses, día tras día, papel tras papel, se iba fundiendo mi alma y mi conocimiento en las hojas, que hasta hoy podrás haber leído en “Ármate de Propósito”

La experiencia de escribir mi primer libro fue increíble, fue como una terapia conmigo mismo, de aprender, de descubrir cosas, de asumir conceptos que no tenía claros, del todo, pero después de haber acabado de escribir ese libro esos conceptos quedaron grabados en mi subconsciente.

LA COSA SIGUE…

Ya te digo, no tenía ninguna expectativa con este libro y mi intención era gastar 0€ con el libro. Mis familiares se enteraron que estaba escribiendo un libro y algunas personas cercanas a mí también lo sabían, pero ya está.

El 8 de agosto publico el libro de “Ármate de Propósito” en la mayor librería del mundo (Amazon) y empiezan las primeras ventas. Durante esos dos meses había aprendido a hacer páginas webs, a invertir dinero en plataformas de Crowlending, en hacer infoproductos, etc., a través de blogs que iba leyendo, etc.

A finales de agosto, principios de septiembre, sin querer (así como suena) empecé a trabajar en un Ayuntamiento como limpiador en un colegio y desde allí quiero volver a repetir ese proceso tan bonito que viví con un libro que se titularía “Ármate de Camino”: disfruta del camino mientras consigues tu propósito de vida.

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QUIÉN LA SIGUE LA CONSIGUE

Empecé a grabar mis primeros videos en YouTube, Instagram, Facebook, cuando de repente, mi primer libro “Ármate de Propósito” se convierte en un boom mediático. Me empiezan a llamar personas que me quieren comprar el libro, me llaman de la prensa para hacerme entrevistas, me llaman para irme a Barcelona a presentar el libro, un colegio me contrata para hacer una formación a los maestros de su colegio, un sinfín de cosas bonitas que pasaron en mi vida a raíz de escribir mi primer libro que las tienes que vivir.

Llegaron las ventas y más ventas, que no paraban de subir día tras día.

En octubre decido hacer una presentación en mi pueblo y resulta que la librería se quedó pequeña de la cantidad de gente que vino, me sentía un héroe que había conseguido derrotar a su peor enemigo.

EMPIEZA EL 2020

Uno de mis sueños era salir fuera de Mallorca a presentar el libro y lo conseguí, y, por si fuera poco, llegué hasta Granada, Madrid, Ciudad Real, Palma, Barcelona, Manacor fueron las ciudades que hasta el día de hoy me han visto desfilar con mi libro “Ármate de Propósito” que casi un año después se sigue vendiendo como si fuera el primer día.

LA EXPERIENCIA DE ESCRIBIR UN LIBRO

La experiencia de escribir un libro ha sido lo que me ha ayudado a catapultar mi proyecto a otro nivel totalmente diferente. A raíz de esta experiencia que te he contado anteriormente, mucha gente me ha venido a pedir ayuda, me dicen un montón de palabras bonitas diarias, aparte de todo esto, me dan la enhorabuena. Mucha gente me dice que la inspiro, siento la necesidad de compartir esto contigo.

Escribir un libro, empezarlo y hacerlo desde 0 ha sido una de las cosas épicas más increíbles de mi vida. Espero que mi experiencia te haya podido inspirar y te haya podido servir para que tú puedas cumplir tu sueño de escribir tu primer libro y dejar tu legado en este mundo.

Un saludo enorme,

Miquel Solivellas

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