TU VIDA ES LO PRIMERO

TU VIDA ES LO PRIMERO

“¿No es acaso la vida cien veces demasiado corta para que nos ahoguemos nosotros mismos?”

Friedrich Nietzsche.

Antes de empezar a diseñar esa carrera profesional ideal necesitas diseñar tu vida personal ideal. Es una buena idea jugar a que “eres multimillonario” para que tu mente se expanda mucho más allá de los límites normales. Es momento de pasar por encima de tus limitaciones y creencias, y de encontrar lo que realmente quieres para tu vida.

El mayor error que la gente comete es tratar de diseñar su vida en función de su profesión. Es mejor hacerlo al revés. Comienza por diseñar tu vida ideal y luego decide la profesión que necesitarías para lograrla. La mayor parte de mis clientes me dicen que esto de diseñar su vida ideal no les resulta demasiado fácil, y así es, no es una tarea fácil. Te doy una pizarra vacía para que la llenes con todo lo que quieras. Tu vida ideal es eso, ideal. No tiene por qué ser semejante en lo más mínimo a tu vida actual (tal y como lo hablamos al inicio de este libro).

Considera estas preguntas:

  • ¿Cómo sería un día normal?
  • ¿Qué clase de vivienda te gustaría tener?
  • ¿Qué harías para divertirte?
  • ¿Qué clase de trabajo te gustaría hacer?
  • ¿Quién quieres ser?
  • ¿Dónde quieres vivir?
  • ¿Con quién te gustaría compartir el mayor tiempo posible?

Reflexiona profundamente acerca de lo que realmente quieres. ¿Le tienes envidia a alguien? Pues observa su vida y lo que envidias en particular. ¿Una preciosa casa de veraneo en la playa? ¿Amigos maravillosos? ¿Una gran carrera profesional? Hay una frase que dice que la envidia puede ser muy útil para determinar lo que deseas que sea tu propia vida. Y es cierto, hay que saber usarla a nuestro favor.

Describe tu vida ideal con detalles precisos. Apúntalo todo en una libreta especial para ese fin. Adicionalmente, puedes dibujar o pintar imágenes de lo que deseas para tu vida. Si no sabes dibujar, ni escribir, entonces recorta y pega. En diferentes momentos de mi vida lo que hice fue coger imágenes que encontré en internet o en revistas y las pegué en una cartulina. Escribía en modo presente lo que cada imagen significaba. Esta tarea es particularmente difícil para muchos de mis clientes y así lo fue también para mí.

En relación a esto, si te bloqueas solo trata de escribir cómo sería al menos un día ideal. Puedes empezar por escribir lo que te gusta hacer por la mañana, en el momento de despertarte. ¿Dónde te despiertas? ¿Sales a dar un paseo por la playa? Imagina que puedes tener todo lo que desees, que no tienes problemas de dinero. Sigue escribiendo hasta que hayas descrito el día completo, desde la mañana hasta la noche, cuando te invade el sueño.

Yo, por ejemplo, a principios del año 2018 soñaba con trabajar desde casa, viajar con el ordenador trabajando desde cualquier rincón del mundo, haciendo conferencias, etc. Cualquiera puede pensar en que no tiene los medios, ni las herramientas, pero, para mí, fue tan fácil como pedirme los días de vacaciones en el trabajo que tenía, empezar a dar conferencias en Madrid, Palma y Manacor, publicar cosas en las redes sociales e irme a formaciones fuera de Mallorca. Conseguí cumplir mi sueño de ese entonces. Pero, al cabo de un tiempo, sentí que ese estilo de vida estaba bien pero que estar en Mallorca, más concretamente en mi pueblo, era más cómodo que estar viajando cada semana por allí.

De cualquier manera, lo que quiero resaltar es que, si deseas tener esa casa, ese coche, ese móvil, siempre puedes alquilarlo durante un día para saber cómo te sientes con él. La gente se sorprende al comprender que pueden vivir desde ya su día ideal. También pasa, algunas veces, que te das cuenta de que no quieres vivir siempre de esa manera.

Otro caso a modo de ejemplo. Siempre tuve ese deseo ardiente de ir a Granada, lo estuve idealizando durante mucho tiempo con música, imágenes, olores y visualizaciones. Incluso fui un día al pueblo español de Palma para simular que estaba en Granada. Finalmente, lo mejor que pude hacer fue cumplir esta meta; ir para allá y “vivir” lo que tenía que vivir, volver a Mallorca y olvidarme para siempre de esa emoción de querer ir a esa ciudad.

Bien sea teniendo un año sabático o trabajando de socorrista (que se supone que no haces nada más que mirar la piscina), después de una semana no hacer nada, te empiezas a aburrir y estás dispuesto a hacer otra cosa. No te preocupes, por muy vago que uno se piense que es, la gran mayoría de las personas se impacientan y están ansiosas de hacer algo durante la semana. Se supone que todos tenemos algo para dar a la sociedad. Yo, que me he planteado tanto el sentido de la vida, ahora sé que tiene que ver con encontrar el para qué hacer algo en específico. Si realmente te quieres sentir pleno y satisfecho necesitas “luchar” por algo.

Empieza por incorporar a tu vida todos esos aspectos que puedas de tu vida ideal. Probablemente, ahora mismo no puedas tener ese hombre, esa mujer o ese bebé que deseas, pero podrías empezar por tener un perro en tu casa. Otro ejemplo que te quiero plantear es cuando empecé a visualizar que quería comer mejor. Como en casa nunca he sido el mejor cocinero del mundo, pues me iba a un famoso restaurante de mi pueblo en el cual había buffet de hotel y allí podía comer todo lo que quería, y sano, por un precio realmente ridículo para la cantidad y calidad. Empecé a comer mejor y me pude acercar a ese ideal de vida. Te recomiendo dar pequeños pasos hacia el lugar a donde quieres ir y pronto habrás llegado.

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