PUNTO DE QUIEBRE

PUNTO DE QUIEBRE

“El verdadero dolor, el que nos hace sufrir profundamente, hace a veces serio y constante hasta el hombre irreflexivo; incluso los pobres de espíritu se vuelven más inteligentes después de un gran dolor”.

Fiódor Dostoyevski.

Si eres de estas personas que, como yo en el pasado, se sienten vacías por dentro, es el momento de que escuches la historia de una amiga. En mayo del 2018 recibí un mensaje de una chica que conocía del pueblo, diciendo que se había enterado que yo había hecho un curso de técnicas de memoria y de aprendizaje acelerado. Ella estaba en Madrid y yo en Mallorca. Le comenté que una semana más adelante tenía que ir a Madrid a una formación de Inteligencia Emocional, así que el domingo del mismo fin de semana quedamos para ir a comer. Me contó que estaba estudiando la carrera de arquitectura, pero que llevaba un tiempo que sus estudios le estaban amargando la existencia. Por esta razón se apuntó al curso de técnicas de memoria para ver si le servía de algo, y gracias a él obtuvo unas mejores calificaciones.

Ese mismo verano volvió a Mallorca a trabajar con su familia y después de quedar unas cuantas veces recuerdo que su mensaje fue que quería volver a Madrid sin que sus padres la tuvieran que mantener, que quería trabajar y seguir con la carrera. Le dije que le admiraba por su decisión y valentía de tirar sola hacía delante con ese nuevo camino. Sin embargo, al ver que en Madrid debía trabajar y estudiar a la vez se dio cuenta que el camino de estudiar la carrera no le hacía feliz. Para ella era un sufrimiento diario y constante, que hizo que se planteara muchas cosas de su vida, una de ellas volver a Mallorca a trabajar y estar más cerca de su familia y amigos.

Efectivamente, un día me llamó y me dijo: «Miquel, me voy a vivir a Mallorca, he dejado la carrera universitaria y todo mi pasado en Madrid y me vuelvo a Mallorca a trabajar». En noviembre de 2018 después de haber hecho mi primer taller aquí en mi pueblo fue cuando me dio la noticia de que había encontrado empleo, que estaba trabajando en lo que ella quería. En resumen, desde que volvió de Madrid está pasando momentos muy agradables en Mallorca.

Esta es la historia de mi amiga que después de haber tocado fondo vio que tenía que cambiar de destino de su vida, y lo hizo. Mi historia es bastante similar a la suya, solo que mi punto de quiebre fue cuando mi madre falleció tan joven. Eso marcó un antes y un después en mi vida. Hay muchas personas que deciden cambiar su rumbo personal o profesional, debido a que pasan por una situación realmente dolorosa que hace que decidan dejarlo todo y volver a empezar de cero con una nueva vida hecha a su medida.

Mi pregunta es: ¿vas a esperar a tener un punto de quiebre? ¿O crees que con todo lo que te estoy contando ya tienes más que suficiente?

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