DA TU 100%

DA TU 100%

“Pon el corazón, mente y el alma incluso en los actos más pequeños. Ese es el secreto del éxito”.

Swami Sivananda.

Me he visto enfrascado en proyectos o negocios que no iban con mis principios y valores. Y, ¿sabes qué? Acabaron saliendo mal, me llevaron a perder mi propia identidad por hacer cosas que no iban conmigo. Entonces, mi consejo es muy fácil: si tienes que hacer algo, que vaya acorde con tus valores y que sepas que vas a dar tu 100% hasta el último instante. Cada vez creo menos en los proyectos de “Hazte rico al instante”, porque nunca me han traído nada bueno; siempre he salido perdiendo más que ganando. Ya lo he probado casi todo, en algunas cosas me ha ido bien y en otras no tan bien, pero creo que sé muy bien de lo que hablo.

Planteo la siguiente pregunta: ¿por qué hubo personas que cuando hicieron el módulo de TAFAD conmigo acabaron dejando el ciclo formativo? Y, ¿por qué otros lo acabaron todo cuando tenían todos los pronósticos en contra? Depende mucho de la actitud de la persona, al igual que de los proyectos que elige. Por ejemplo, la temporada que estuve realizando el grado medio de administración lo acabé dejando con tres asignaturas suspendidas y luego no lo volví a retomar porque quise hacer el grado superior de actividades físicas y deportivas. En relación a esto, meterse en un proyecto solo por dinero hará que en el largo plazo te vayas deteriorando por dentro, así como el proyecto en sí, que terminará siendo insignificante para ti. Por eso es tan importante saber discernir entre cuáles proyectos valen la pena y cuáles no. Pues, a veces te puede perjudicar más que beneficiarte.

Te contaré una anécdota. Luego de un año de haber dejado el mundo del fitness me volvieron a llamar de la misma empresa de la que me había ido por cuestiones personales. Acepté volver solo para ganar dinero para seguir con mi proyecto. Realmente no estaba muy seguro de la decisión y tampoco sentía muchas ganas, pero igual lo hice. ¿Sabes cuál fue la realidad? Volví a mi antigua vida en menos de un mes; estaba sin dinero (porqué me lo había fundido todo), estaba sin tiempo (pasaba diez horas diarias fuera de casa), sin motivación (al no tener tiempo para dedicarle a mi proyecto). Adivina cuánto duré en el gimnasio. Ni más ni menos que 30 días. No pude aguantar esa situación.

Poner tu alma en cada una de las cosas que haces te brinda vivencias más que satisfactorias. Gracias a ello es que este libro se convirtió en una realidad. Porque descubrí mi propósito y voy impregnando mi alma en cada paso de este recorrido, de este proyecto de vida..

Deja un comentario