¿ERES TÚ DE VERDAD?

¿ERES TÚ DE VERDAD?

“Los momentos se convierten en recuerdos sin darnos cuenta, hay que capturarlos para que nunca desaparezcan”.Anónimo

Recuerdo que iba con la bicicleta por las afueras de mi pueblo cuando de repente pensé: «Que afortunado soy al tener este momento para mí, dar una vuelta sin tener que preocuparme por ir a trabajar para ganar dinero». Seguidamente, cogí el móvil, hice un vídeo y lo colgué en Instagram, escribiendo “Felicidad» en el pie de foto.

Esa sensación de libertad, de no tener presión, ni tener que ir a ningún lado para ganar dinero, es uno de los mejores sentimientos que he tenido. Probablemente hayas tenido algún momento de felicidad máxima y la idea que quiero darte es que captures con el móvil cuando ocasiones así se presenten. Todos tenemos momentos en los que nuestro estado de ánimo está mejor y otros en los que está un poco más bajo de lo normal. En este sentido, capturar los buenos momentos ayuda cuando te ves en una posición bastante mala, con ello puedes ser capaz de recuperar tu ánimo enseguida, gracias a las fotografías que has tomado.

Otro día, en una sesión con mi mentor le conté esta experiencia especial que había tenido y que en ese momento encima de la bicicleta sentí felicidad real. También le hablé sobre la ilusión que había surgido en mí de llegar a ser un “gurú” del crecimiento personal y que sentía que este podría ser un gran éxito profesional en mi vida que me haría feliz de verdad, pero me di cuenta que no hace falta tener éxito profesional para ser feliz. En ese momento el único que estaba hablando era el ego.

La palabra “ego” significa en latín “yo”, y de ella derivan otras palabras como “egoísmo” o “egocentrismo”. El ego es básicamente una autoimagen de quien eres, es un “yo” que tú mismo has fabricado a partir de situaciones vividas y creencias.

Para que puedas entenderme mejor quiero explicarte que tienes dos “yoes”. Uno esencial que es el que te habla desde lo más profundo de tu interior, y otro construido que es todo aquello con lo que te identificas. Vamos a diferenciarlos bien:

  • El “yo” esencial es el que te hace estar feliz en el momento presente, disfrutando del aquí y ahora.
  • El “yo” construido es el que te hace luchar, sobrevivir, querer conseguir algo a toda costa, etc.

Quizás te estés preguntando «¿Quién soy yo?» De forma casi natural, sin darte cuenta has adoptado la creencia de ser la persona que tú mismo has creado. Ya lo haces con tanta solidez que das por hecho que eres así. Identificarse con el ego hace que le concedamos el privilegio de controlar nuestra vida. Como lo conocemos de toda la vida y tenemos confianza ciega en él, dejamos que controle nuestra forma de pensar, de sentir, de hacer y de decir las cosas. Cuando sientes una insatisfacción prolongada escuchas la voz del “yo construido” que hace que te cuestiones tus creencias.

Durante todo este proceso podrás observarte con cierta perspectiva e identificar las conductas que te llevan a tus creencias, así como cambiarlas si lo deseas, y tener una vida mucho más satisfactoria. Podrás descubrir quién no eres y experimentar una manera de verte totalmente nueva. Esto es lo que muchas personas conocen como “el despertar”. Si eres capaz de alcanzar este nivel de conciencia, serás tú quien controle a tu ego y podrás vivir en modo despierto.

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